Los científicos acaban de revivir las células sensibles a la luz en los ojos humanos

La muerte puede ser el tema más inquietante para los humanos. Incluso solo pensar en ello es incómodo para algunas personas.

Para eliminar el misterio detrás de esto, los investigadores de todo el mundo están realizando estudios científicos sobre la muerte y están obteniendo resultados sorprendentes, como cuando los investigadores capturaron ondas cerebrales durante la muerte de un individuo y encontraron algo parecido a una alta cognición.

Y ahora, un equipo de científicos estadounidenses puede haber encontrado una manera de revivir un destello de actividad en los ojos humanos después de la muerte. De acuerdo a un estudio publicado ayer (11 de mayo de 2022) en el diario Naturaleza, el equipo logró revivir las conexiones entre las neuronas sensibles a la luz en los ojos de los donantes de órganos.

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    Superar la privación de oxígeno

    El equipo de investigación midió la actividad de las células de la retina tanto en ratones como en humanos poco después de su muerte. Los experimentos iniciales indicaron que la privación de oxígeno es el factor crítico que conduce a la pérdida de comunicación de los fotorreceptores con otras células de la retina.

    Para obtener sus hallazgos, Anne Hanneken, profesora asociada de Scripps Research, obtuvo los ojos de un donante de órganos en menos de 20 minutos después de la muerte. Por otro lado, Frans Vinberg, profesor asistente en el John A. Moran Eye Center, desarrolló una unidad de transporte para restaurar la oxigenación y otros nutrientes en el ojo del donante de órganos. Vinberg también construyó un dispositivo que estimula la retina y mide su actividad eléctrica.

    Usando estos dispositivos, el equipo restauró una señal eléctrica específica que se ve en los ojos vivos, también conocida como "onda b" en las retinas post mortem. Después de ser activadas por la luz, las retinas post mortem emitieron ondas b particulares.

    "Pudimos despertar las células fotorreceptoras en la mácula humana, que es la parte de la retina responsable de nuestra visión central y nuestra capacidad de ver detalles finos y colores". Fátima Abbas dijocientífico biomédico y autor principal del estudio.

    Cuestionando la naturaleza irreversible de la muerte

    El relanzamiento de los fotorreceptores también ofrece esperanza para futuros trasplantes que podrían ayudar a restaurar la visión en personas con enfermedades oculares. Sin embargo, las células trasplantadas y los parches de la retina de un donante deben integrarse a la perfección en los circuitos retinales existentes. Este ya es un problema desafiante en el que los científicos están trabajando.

    El estudio proporciona el primer ejemplo de ojos donados que responden a la luz. Por lo tanto, plantea interrogantes sobre la irreversibilidad de la muerte, en parte relacionada con la pérdida permanente de la actividad neuronal.

    Resumen:
    La muerte se define como el cese irreversible de la actividad circulatoria, respiratoria o cerebral. Muchos órganos humanos periféricos se pueden trasplantar de donantes fallecidos utilizando protocolos para optimizar la viabilidad. Sin embargo, los tejidos del sistema nervioso central pierden vitalidad rápidamente después de que cesa la circulación1,2, lo que impide su posible trasplante. El curso temporal y los mecanismos que causan la muerte neuronal y el potencial de renacimiento siguen estando poco definidos. Aquí, utilizando la retina como modelo del sistema nervioso central, examinamos sistemáticamente la cinética de la muerte y el despertar neuronal. Demostramos la rápida disminución de la señalización neuronal e identificamos las condiciones para revivir la transmisión transináptica sincrónica in vivo en el ratón post mortem y la retina humana. Medimos las respuestas provocadas por la luz en los fotorreceptores maculares humanos en los ojos extraídos hasta 5 horas después de la muerte e identificamos los factores modificables que impulsan la pérdida reversible e irreversible de la señalización de la luz después de la muerte. Finalmente, cuantificamos la reacción de desactivación limitante de la velocidad de la fototransducción, una cascada de señalización de la proteína G modelo, en la retina macular y periférica humana y macular. Nuestro enfoque tendrá amplias aplicaciones e impacto, permitiendo estudios transformadores en el sistema nervioso central humano, planteando preguntas sobre la irreversibilidad de la muerte de las células neuronales y brindando nuevas vías para la rehabilitación visual.

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